martes 10 de febrero de 2009

La pecueca no lo dejaba estudiar....


Teunis Tenbrook, estudiante de filosofía de la Universidad Erasmo en Rotterdam, llevó adelante una batalla legal de diez años que le ganó el derecho de asistir a clases. Según la corte, tener pies pestilentes no es una razón válida para prohibirle los estudios.Para los compañeros y profesores es imposible estudiar con la peste que emana de sus patas. El juez consideró en cambio que "profesores y otros estudiantes deberán taparse la nariz y tolerarlo".

Tenbrook explicó que al no poder atender a clases decidió estudiar por su cuenta en la soberbia biblioteca de esa universidad holandesa. "¡Y entonces también me echaron de la biblioteca!", remató.
Tomado de Noticias locas